100 AÑOS CONSTRUYENDO NACIÓN Y NO TENEMOS EDIFICIO. ¡INDÍGNATE! ¡INDÍGNATE! ¡INDÍGNATE!

lunes, 8 de marzo de 2010

Noticias Bicenetenarias

LOS EFECTOS DE LA GUERRA POR UN OBERVADOR EXTRANJERO

“Mi respetable amigo: es necesario cerrar los ojos de la razón para no ver los grandes perjuicios que causa al comercio de la Gran Bretaña la guerra civil de las Américas [o guerras de independencia que algunos llaman]. Contemple vuestra merced que en los ejércitos se emplean sin discernimiento los brazos de los cultivadores, que por consiguiente las cosechas de todo género [se ven afectadas], esto es sino se extinguen del todo muchos ramos de agricultura. A lo menos en el territorio que habito, (…) en el último año no se ha hecho una nueva plantación. [Peor aun,] cuando cese la guerra pasarán muchos años sin que se pueda restablecer la cultura.”
Tomado de “Carta de un extranjero residente en América a su corresponsal en Jamaica, sobre el influjo de la guerra de América en el comercio de la Inglaterra.” publicada el 4 de marzo de 1814” en El Mensajero de Cartagena de Indias No.4. P. 25. Cartagena, 4 de marzo de 1814.
Más información: en Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango. Noticias Bicentenarias:
http://blaabicentenario.wordpress.com

lunes, 1 de marzo de 2010

Procesos Electorales

A propósito de los procesos electorales

El(la) Personero(a) de los Estudiantes

Profesor Guillermo A. Márquez Cristo

Es de trascendental importancia vincular, en todos los procesos, la educación a la democracia y la democracia a la educación, para generar un nuevo discurso de las relaciones sociales en Colombia basadas en una cultura de participación, de tolerancia y de paz.

La enseñanza de la Democracia rompen los esquemas tradicionales del proceso de enseñanza-aprendizaje, porque la enseñanza debe ser encauzada en forma de situaciones problemáticas, que exijan razonamiento y reflexión por parte del estudiante lo contrario, es, simplemente, adiestrarlos y obligarlos a memorizar para luego repetir.

La elección de los personeros estudiantiles, tienen el gran principio de identidad en ser únicos, en donde no hay reelección, ni mucho menos componendas de grupos partidistas.

Ellos sólo saben hablar de sus derechos y deberes de los estudiantes, los cuales son protegidos por la constitución política y por el Código de la Infancia y de la Adolescencia, los cuales están por encima del manual de convivencia, yo diría mejor, deben estar bien articulados para formar el triángulo de los derechos sociales, cívicos, culturales, éticos y educativos, para el engrandecimiento de los estudiantes.

La escuela, a pesar de lo que muchos piensan, debe observar con mucha atención la formación política del educando, porque a través de la política y del ejercicio del sufragio se van desarrollando las situaciones de la vida social, con sus reflejos en el individuo y en la comunidad. Compete a la escuela formar al elector, atribución que ha dejado de lado. Una de las obligaciones de la escuela, es la de preparar políticamente al adolescente para que sea, en el futuro, un elector consciente.

El personero estudiantil es parte y garantía de la formación de una cultura de respeto y promoción de los Derechos Humanos y más ahora cuando desde el mismo Estado se desconocen, manipulan y violan. El personero debe generar participación en la comunidad estudiantil, trabajar por sus necesidades y velar para que la comunicación entre estudiantes, maestros, padres de familia sea abierta, clara, sencilla y respetuosa, para este compromiso debe capacitarse y la institución debe abrir los espacios no solo al Personero sino a su equipo para que sean pilar de construcción de paz, tolerancia y convivencia.

Estos procesos democráticos, que deben ser permanentes y no coyunturales deben “lograr estudiantes competentes que aprendan lo que tienen que aprender como personas, como miembros activos de la sociedad y como seres útiles que emprenden con acierto sus proyectos de vida”.

Noticias Bicentenarias

TESTIGO PRESENCIAL
RECUERDA FUSILAMIENTOS DE 1816 EN BOGOTÁ

“Siguiendo la piadosa práctica del institutor que [en tiempos de 1816] enseñaba (…) las primeras letras, debían los niños dejar la escuela a buena hora para ir a presenciar la eje¬cución de la pena de muerte, que en aquel día iban a sufrir los que habían sido condenados por traidores a [su Majestad] don Fernando VII. (…) [En aquella época, era yo uno de los chicuelos que esperaba] al lado del Puente de San Victorino (…) el fúnebre cortejo de próceres [que serían fusilados en la Huerta de Jaime] (…). “Seguíamos paso a paso a los que iban a ser ajusticiados; observába¬mos sus movimientos, sus vestidos, su andar. (…) Sus miradas, siempre fijas en el Crucifijo, el rostro pálido y descompuesto, la voz insegura; aquel se mostraba fervoroso, ese otro resignado; (…) marchando a la muerte, en medio de todo un aparato. (…) El redoble de los tambores, el movimiento de las tropas, las voces de mando, el ruido y tropel de las gentes; todo anunciaba que había llegado el instante supremo. (…) La descarga de fusiles suena, el humo se remonta en torbellino, todo se consuma (…)”.

Los anteriores son algunos recuerdos de infancia de Rafael Eliseo Santander tomados del libro “LA Calle Honda: Recuerdo de 1816, sobre los fusilamientos del 6 de Julio de 1816 en Bogotá, cuando con otros compañeros perdió la vida Jorge Tadeo Lozano.
Más información: en Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango

lunes, 22 de febrero de 2010

PROCESOS ELECTORALES


A propósito de los procesos electorales

La hora de las decisiones

Guillermo A. Márquez Cristo

Los griegos desde el siglo VII a. C., consideraban la libertad como valor indispensable para participar de la democracia, y para ellos el ser ciudadano implicaba la participación el el gobierno de la Ciudad-Estado. Solamente respetaban y cumplían las leyes que autónomamente ellos mismos aprobaban. Para llegar a tener autonomía, se necesitaba vivir en la verdad, en la realidad de la vida, es necesario aceptar que nuestro destino está en las manos de cada uno, es decir en las decisiones que tomemos.

En caso de no utilizar la opción de tomar nuestras propias decisiones en la vida, utilizando nuestra autonomía y poder de decisión, quiere decir que nos gusta sentirnos víctimas de las circunstancias, de la familia, del gobierno, o del sistema, o en le mejor de los casos de la suerte si es que existe.

La posición del triunfador es la de forjar su propio destino. Si tomamos esta posición, elegimos libremente y con responsabilidad nuestro destino, el de nuestra familia, y el de nuestra sociedad. La autonomía para decidir es una facultad propia del hombre racional y libre.

Ahora, llega el momento de conformar el gobierno escolar y mañana el de conformar el nuevo congreso de la República es la hora de aprovechar los espacios, eligiendo libremente nuestros representantes.

La ley nos ha dado los espacios de participación democrática, no podemos ser neutrales e indiferentes, la neutralidad es una mentira y la indefinición es de cobardes. Las personas que dicen ser apolíticas en realidad están castradas. Uno no puede ser neutral ni indiferente ante el asesinato, ni ante la corrupción. No podemos ceder estos espacios a los incapaces ni a los enemigos de la participación democrática, no podemos doblegar nuestra voluntad y tomar las decisiones por conveniencia personal, no podemos dar nuestro voto a quien nos ofrece un cupo en el SISBEN, un tamal o un auxilio de familias en acción.

Hay que votar. Hay que votar responsablemente, pensando en el bien común lo contrarios es entregar nuestro futuro a las oscuras fuerzas que han mantenido a la comunidad y a la sociedad en el ostracismo político. Seamos autónomos! Seamos libres! Elijamos responsablemente para no tener que aceptar los que no queremos.

NOTICIAS BICENTENARIAS

REAPARECEN DENUNCIAS SOBRE EL CONGRESO

Apartes de la Editorial del periódico “El Censor”, publicada en Bogotá el jueves 23 de noviembre de 1826. Pág. 6


“Uno de los negocios que por su importancia debe ocupar los cálculos y meditaciones de los políticos actuales, es la posibilidad de reunirse el Congreso el 2 de Enero del entrante año de 1827. (…) Los pueblos de Colombia obedientes siempre a sus instituciones, nombraron en el año de 1825 sus senadores y representantes, con la esperanza de que obrasen el bien y mejorasen su condición. [Sin embargo] la mayor parte de sus miembros solo se han ocupado de sus propios intereses y de subordinar a sus miras el influjo, el poder, y hasta el honor que da la representación. Quería alguno hacer un buen negocio con cartas de crédito del gobierno? Al momento presentaba un proyecto de Ley, decretando empréstito de 15 o más millones para amortizar la deuda doméstica”.

Comentario de actualidad.
Y en el 2010, año del Bicentenario de la Independencia, qué leemos en los periódicos sobre el Congreso de la República? Qué más del 30 % de sus miembros están cuestionados e investigados por participar en parapolítica? Que la mayoría de congresistas vende su voto por un plato de lentejas, que defienden la politiquería, la injusticia, la corrupción? Que violan la Constitución y la Ley?
Y la pregunta para la reflexión: ¿ Qué debemos hacer los colombianos de bien para salvar el Congreso?

lunes, 15 de febrero de 2010

NOTICIAS BICENTENARIAS

¿Qué tanto queda de aquello que llamamos independencia?

Mauricio Rodríguez Amaya.

Integrante del Equipo Pedagógico del CADEL de Teusaquillo

No había bajado el alborozo por la patria nueva, cuando los caudillos criollos repletos de medallas y laureles, se aprestaban a imponer las banderas de los Estados Unidos en las nuevas naciones. Bolívar observó con desamparo la treta que se fraguaba contra la libertad, y preocupados por su reacción, los nuevos lacayos planearon su muerte. Escapó el padre de la Gran Colombia a la intentona homicida, pero no pudieron nuestros pueblos frenar el espíritu entreguista de una estirpe demasiado enseñada a obedecer y sumamente preocupada por expandir sus fortunas aún a costa de las patrias libres. Santander nos endeudó hasta siempre con el Norte; Mariano Ospina Rodríguez promovió una frenética campaña de anexión a los Estados Unidos, que de no haber sido por la intervención histórica del General Mosquera, seguramente habría consumado su genuflexo idilio. Rafael Núñez trajo a los marines de la patria gringa para defender su degenerada regeneración y el favor fue pagado años después por otro conservador de bajo cuño: José Manuel Marroquín, quien pagó con Panamá los favores recibidos por el gobierno Yankee durante el exterminio fratricida de guerra de los mil días. Tras las bayonetas vinieron las multinacionales y con ellas la expoliación de la madre tierra y el hambre para los colombianos. Incontables son las maniobras entreguistas de los gobiernos de turno durante el siglo XX, salvo contadas excepciones. Militarismo, dominación de la economía e ideología del consumismo, son las principales consecuencias de la entrega al poder imperial de los Estados Unidos de Norteamérica. Solo por esto días el títere de turno ha entregado las bases militares en manos extranjeras, necesarias para preparar sus nuevas aventuras contra los gobiernos que en esta porción del continente trabajan por hacer posible el sueño de Bolívar y Nariño, San Martín y Manuela. Tenía razón Iriarte al plantear que las republiquetas que nacieron de nuestra independencia se parecen a sus genuinos fundadores. Si se parecieran a Nariño y a Bolívar, serían los Estados Unidos de Hispanoamérica.

La libertad está en ciernes; estamos amarrados al empréstito externo, y con este se manipula la política y el pensamiento. Las escuelas se empeñan por repetir las doctrinas que conducen al destino manifiesto, la televisión goza con la copia y los gobiernos se entregan antes que les pidan. Por eso, el bicentenario es una época para conmemorar aprendizajes y derrotas, de vivas victoriosas y lágrimas de muertes y tristezas. La época del bicentenario es para pensar sobre lo que hemos hecho con la patria de Nariño y Galán, Santander y Policarpa, de Caldas, de Torres y doña Antonia Santos. Vale la pena pensar si hemos hecho lo honrosamente correcto con la obra de la independencia, si hemos hecho de la patria el hogar deseado y el terruño que ofrecerá la sabia de nuestros nietos y bisnietas. La época del bicentenario es también una oportunidad para mirar el presente, no con la vista puesta en las fiestas de reverberaciones sobre lo acontecido hace ya tantos años, sino con la mirada en el futuro, que es el futuro de la humanidad. La época del bicentenario debe servir para reflexionar si nuestro pueblo tiene la dimensión histórica del reto que le corresponde, en medio de una patria mancillada y dolida por los azotes del tirano de turno o del protervo imperio que los manda.

Recuperar el camino de la independencia, no es cuento del pasado ni oblación de héroes: es el compromiso de quienes soñamos con un mundo libre de las tiranías remotas y cercanas, es nuestro compromiso con una generación que aspira abrazar la naturaleza como a nuestra propia madre y percatarnos que la hemos abandonado en manos avarientas y toscas al calor y al amparo. Volver a pensar la independencia, es cuestión de orientar la mirada en el horizonte, donde está la esperanza.

Otros escritos del autor en http://.bajolamole.blogspot.com


lunes, 8 de febrero de 2010

DESARROLLO

Desarrollo: El Reto
El total de seres humanos que vive con menos de un dólar al día o menos, ha crecido de 1.200 millones en 1987 a 1.600 millones en la actualidad y, si continúan las actuales tendencias, alcanzarán los 1.900 millones para 2.015. “La pobreza no se define exclusivamente en términos económicos, también significa malnutrición, reducción de la esperanza de vida, falta de acceso al agua potable y condiciones de salubridad, enfermedades, analfabetismo, imposibilidad de acceder a la escuela , a la cultura, a la asistencia sanitaria, al crédito o a ciertas bienes”. En las diferencias en el consumo aparecen con mayor claridad las desigualdades; por cada unida de pescado que se consume en un país pobre, en un país rico se consumen 9 ; para la carne la proporción es 1 a 11; para la energía 1 a 17; para las líneas de teléfono 1 a 49; para el uso del papel 1 a 77; para automóviles 1 a 145. El 65% de la población mundial nunca ha hecho una llamada telefónica… y el 40% no tiene ni siquiera acceso a la electricidad. Un dato del consumo que impresiona particularmente, y que resume muy bien las desigualdades, es que un niño de un país industrializado va a consumir en toda su vida lo que consumen 50 niños de un país “en desarrollo”. ¿Y que podemos decir de las diferencias en educación? o de la Salud? Millones de niños siguen sin acceder a la alfabetización y a la salud básica. La prosperidad de un reducido número de países no puede durar si se enfrenta a la extrema pobreza de la mayoría. De hecho, estudios fiables de muy diversa procedencia (PNUD, Banco Mundial) prueban que se podrían erradicar la pobreza extrema, con sus secuelas de enfermedad, hambre, analfabetismo con inversiones relativamente modestas. Por ejemplo, se sabe que con un gasto adicional de únicamente 13.000 millones de dólares se resolverían los problemas de salud y nutrición de l conjunto de la población mundial. Con 9.000 millones más habría agua y saneamiento para todos. La escolarización de todos los niños y niñas supondría un coste adicional de 6.000 millones. Y con 12 mil millones se haría frente a problemas de salud reproductiva que ayudarían a regular la demografía. En total, tan solo unos 40.000 millones de dólares. Según eso, con el 5% del gasto militar mundial se cubrirían todos los gastos imprescindibles para mejorar el nivel de vida de todos los habitantes del planeta. Esto es tanto como lo que Estados Unidos invierte anualmente en la guerra contra Irak..